¿Qué es exactamente lo que quiero buscar?

LUPA CON HUELLALas búsquedas de documentos también cumplen el precepto que dice “¡nadie es perfecto!“, enunciado por el novio de Jack Lemmon en la película “Con faldas y a lo loco”. Precisamente por eso, y porque cuestan dinero y tiempo, merecen la máxima atención y debemos llevarlas a cabo de la mejor manera.

Ya hemos escrito anteriormente sobre la importancia de las búsquedas de antecedentes previas a la solicitud de una patente. Pero hay mucho más. Uno de los siguientes capítulos de vital importancia es saber exactamente:

– qué es lo que queremos buscar  y

– qué información esperamos de esa búsqueda.

Parece una obviedad, un insulto a la inteligencia insinuar que no se sabe lo que se quiere buscar, pero no  lo es.

Aunque las búsquedas para conocer el estado de la técnica de una invención que se pretende proteger parecen las más frecuentes, hay otras, y ésta es la diferencia entre ellas:

– queremos saber si una invención  – presumiblemente nueva – se podrá patentar, es decir, la búsqueda más común: debemos buscar tanto patentes como literatura científica / técnica, de todo tipo, o sea, artículos científicos, catálogos, tesis, conferencias, resúmenes de congresos, tiendas, etc. Lo esencial es ser conscientes de que la búsqueda debe ser completamente general en cuanto a tipo de documentos o idiomas, que no importa el estado legal de una patente anterior, que el único límite temporal es  el mismo día de la búsqueda. Esto es lo que se llama una “novelty search”.

– queremos saber si una invención ya protegida por una patente en vigor, o solicitud de patente depositada y en trámite, es nueva: debemos buscar con la misma amplitud que en el caso anterior, con la diferencia de que la fecha hasta la cual buscaremos retrospectivamente será la fecha de prioridad de dicha patente, o solicitud de patente (“derecho de prioridad” está definido en la sección “patentes” de esta página web). Si no tuviese prioridad, entonces el límite temporal será la fecha de solicitud. Un aspecto esencial en este caso es recordar que algunos territorios – como Estados Unidos – disponen de un periodo de gracia para las divulgaciones del propio solicitante, y por tanto cualquier documento que encontremos cuya divulgación haya ocurrido durante ese periodo, no va a afectar a esa patente o solicitud de patente objeto de nuestra investigación. Esto es lo que se llama una “validity search”.

– queremos saber si podemos fabricar, vender, usar libremente un producto, es decir, si infringiremos algún derecho de otros: debemos buscar patentes, o modelos de utilidad, o incluso diseños, pero no es necesario buscar ningún otro tipo de documento como literatura científica. Además, es esencial tener en cuenta que sólo es necesario buscar documentos en el territorio en el cual pretendemos llevar a cabo nuestra actividad. Es decir, dado el carácter estrictamente territorial de los títulos de propiedad industrial, una patente de un competidor, en Francia por ejemplo, no impedirá que realicemos nuestra actividad en Alemania. El segundo punto esencial de nuestra búsqueda es que los documentos encontrados en ella, deben corresponder a registros de propiedad industrial que estén en vigor. En otras  palabras: una patente que divulgue exactamente el mismo producto que el que queremos poner en el mercado, no será un impedimento para ello si dicha patente ha caducado por falta de pago de anualidades. No olvidemos nunca que la búsqueda no será útil si no investigamos la situación legal de los documentos encontrados, a diferencia de los casos anteriores, en los que esto no es relevante. Esto es lo que se llama en la jerga “freedom to operate (FTO)”, o “clearance search”.

– queremos hacernos una idea de las novedades sobre una tecnología concreta: en este caso la búsqueda será como en el primero mostrado anteriormente, pero limitándonos a lo más reciente, que puede ser según nuestros intereses, los últimos cinco años, el último año, o mes. Con ello reducimos el número de documentos que vamos a recuperar. También parece razonable en este caso hacer una búsqueda no sólo por palabras clave que nos lleven al producto que nos interesa, sino también por titulares, es decir, ir directamente a averiguar qué están haciendo nuestros competidores, que son los que más saben del asunto, aparte de nosotros, claro. Esto es lo que se llama “vigilancia tecnológica”, cuando se hace de manera regular, y se puede delegar en un profesional, o incluso se puede pedir a la propia Oficina Española de Patentes y Marcas (u otros organismos, de lo que hablaremos próximamente). Estas búsquedas se llaman en inglés “state-of-the-art searches”.

La Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) ofrece en su página web información valiosa sobre búsquedas, tipos de búsquedas, cómo realizarlas personalmente, cómo solicitarlas a dicho organismo, fuentes que utiliza para llevar a cabo las búsquedas (EPODOC; INVENES; WPI), recomendaciones y precios. Las búsquedas que se pueden encargar a la OEPM corresponderían aproximadamente a los tipos mencionados en este artículo y son llamadas: informes tecnológicos de patentes (serían el primer y segundo caso en este artículo), vigilancia tecnológica (cuarto caso mencionado aquí) y búsquedas retrospectivas  – de patentes nacionales / internacionales – (que podría corresponder al tercer caso, pero en la que no hay limitación a un territorio concreto).

En el próximo artículo hablaremos de la oferta de bases de datos documentales. Por ahora sólo diremos que por ejemplo en la página web de FPO http://community.freepatentsonline.com/wiki/patent-search-types-and-methodologies, viene una magnífica y ordenada información sobre los tipos de búsquedas. Ya decíamos al principio de este artículo que saber lo que se quiere buscar no es asunto baladí.

                        Seni Cueto

La industria española y las patentes

Volviendo a la Mesa Redonda del pasado jueves, cuya presentación se puede ver en el enlace al final de este post, en ella se recogen unas pinceladas sobre los problemas de la industria química española, o algunas cifras que muestran la situación de las patentes en España con datos de 2012 y 2013 extraídos de la página web de la Oficina Española de Patentes (OEPM) y de la Oficina Europea de Patentes (EPO). Finalmente, algunos conceptos sobre las patentes como definiciones, procedimiento, requisitos etc. Hay un dato que merece aclaración, y es que el número de solicitudes europeas presentadas en España en 2012 según datos de la EPO es de 2.517, literalmente aparece en la página web de la OEPM el texto siguiente:

«La Oficina Europea de Patentes (OEP) ha publicado los datos correspondientes al año 2012. Durante este año se recibieron un total de 258.000 solicitudes de patente y se concedieron un total de 65.700, lo que supone un incremento respecto al año anterior del 5.7% en solicitudes y un 5.8% en concesiones.

Dentro del ranking “Top 50” de países por número de solicitudes de patente europea, España se sitúa en el puesto 14º con 2.517 solicitudes y un incremento del 2.3%  respecto al año anterior«

y como es obvio se puede ver este dato en la página web de la EPO (aunque hoy no aparece, simplemente indican que las estadísticas completas aparecerán el 6 de marzo de 2014). Esta cifra de 2.517 serán solicitudes presentadas en España por cualquiera, puesto que no se exige requisito de nacionalidad a ningún estado miembro del Convenio Europeo para presentar una solicitud europea en España o en otro país.

No debe confundirse ese dato con el de las estadísticas de la OEPM (Estadísticas de Propiedad Industrial, TOMO I,  2012), donde se dice que fueron 1.548 solicitudes europeas en 2012 de origen español. La expresión «de origen español» creo que debe entenderse «con solicitante español» (puede ser solicitud europea directa o con prioridad española).

Profundizando más en el asunto, a pesar de lo exhaustivas que son las tablas de datos del TOMO I de estadísticas mencionado, aún algunos datos no están muy claros: por ejemplo, en la tabla de solicitudes europeas presentadas en 2012 por comunidad autónoma el dato es de 612 en total, lo que puede añadir más confusión. Ésta es la tabla:

grafico solic ep segun oepm 2012

Una conclusión podemos extraer sin duda: ¡cuánto más baja es la cifra, peor!

La copia de la presentación se puede descargar aquí.

La industria química en la actualidad

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En las líneas que siguen me refiero a la industria química española:

Entre las mayores empresas químicas de España se encuentran Repsol S.A., Compañía Española de Petróleos (Cepsa), Ercross S.A., Bayer España, Pfizer España, Air Liquide España y algunas otras. Ninguna de ellas figura entre los 50 mayores solicitantes de patentes españolas del año 2012 (¡y me temo que tampoco en 2013!). A pesar de la crisis y la situación de las universidades españolas, éstas (y exceptuando el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)) siguen siendo las entidades que más solicitudes de patente presentan en España. Cierto es que las universidades – al menos las públicas – no pagan tasas oficiales en nuestro propio país, pero la mayor parte de estas solicitudes se quedará en solicitud / patente española, o como mucho PCT si no encuentran una empresa interesada, puesto que las universidades no poseen recursos para la protección en el extranjero. Muchas de las más de 3000 empresas de química en España no se beneficiarán de esa oferta tecnológica que se publica en las bases de datos de patentes, otras muchas no son conscientes de que pueden dar a conocer (y ofertar) sus desarrollos a través de sus propias solicitudes de patente, y a otras les ocurrirán las dos cosas.

Ante esta situación Saint-Éxupéry diría más bien: Loving is just looking at each other, not looking in the same direction!.

Otro modo de contribuir al progreso de la química: las patentes

RSEQ_VOL109_n4_PORTADA 13_AnalesQuim_109_308_PatentesLas patentes son frecuentemente olvidadas y en investigación no suelen considerarse como auténtica literatura científica, ni como modo de contribuir al progreso de la ciencia mediante la protección de los resultados de la tarea investigadora. Este artículo pretende acercar el mundo de las patentes a los químicos para que en el día a día las consideren bibliografía, las utilicen activamente protegiendo el resultado de su trabajo, o se conviertan incluso en el objeto mismo del trabajo.  La definición de invención, los requisitos para patentar, las consecuencias, incluso la jerga utilizada, deberán resultar más familiares tras la lectura del presente artículo. (el artículo completo se puede leer aquí.

 

Lo que no será un titular en enero de 2014, y últimas noticias de 2013

En mi comentario del pasado 28 de octubre sobre la Patente Unitaria decía   que aún teníamos tiempo de aprender mucho sobre ella y prepararnos para     su impacto.

 Y así es, por el momento ha pasado la primera fecha prevista como posible para la entrada en vigor de la Patente Unitaria en el artículo 18 del Reglamento No 1257/2012 del Parlamento Europeo y del Consejo, que era el 1 de enero de 2014, y parece que la segunda fecha que es la entrada en vigor del Tribunal Unificado, va a tardar en llegar.

Austria es el primer país que ha ratificado el Acuerdo para el establecimiento de un Tribunal Unificado para asuntos de patentes y sigue siendo el único. Por lo tanto queda aún mucho camino hasta que se cumpla lo establecido en la legislación europea para la entrada en vigor de la segunda condición que regula la Patente Unitaria.

 Si pensábamos visitar París o Londres con motivo de un litigio de una patente unitaria, vamos a modificar nuestros planes porque esa visita queda lejos por ahora.

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 Lo que sí es noticia reciente (17 de diciembre de 2013) es que la Oficina Europea tiene listo el software capaz de traducir patentes automáticamente a  las 28 lenguas oficiales de los países miembros del Convenio Europeo,  además de la posibilidad de traducir documentos del japonés, coreano, ruso     y chino. Esto es completamente gratis para los usuarios de Espacenet, es decir, para todo el mundo. Esperamos que la Oficina Europea publique estadísticas del   uso de este software de traducción y del grado de satisfacción de esos usuarios, porque es sin duda de una gran trascendencia. Agradecemos a la EPO que incluya precisamente una encuesta para contestar si se desea en      el momento mismo de obtener una traducción. He hecho una prueba con una traducción de inglés a español de este software y tengo que decir que parece que está muy bien. Algunos párrafos son traducidos de forma perfecta, no se podrían distinguir de una traducción por un humano. Claro que si traduzco a un idioma que no conozco tengo que creerme el resultado. No debemos olvidar que la EPO advierte que estas traducciones están pensadas para su uso en revisiones de estado de la técnica y no para su uso en un litigio. Así que es la responsabilidad de cada uno. Por lo tanto tampoco debemos poner “peros”, sino celebrarlo como lo que es: una herramienta magnífica.

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 Y para terminar, la mala y la buena noticia para España en este inicio de año: la mala es  que después de las 4.405 patentes españolas solicitadas en 1989 y 3.703 en 2008, por el momento no podemos alegrarnos del balance final de 2013. A falta del dato del mes de diciembre el número de solicitudes españolas presentadas ante la Oficina Española de Patentes es de 508 menos que en el año 2102 – exactamente 2.853 -, y es más que improbable que en diciembre se hayan presentado más de 300, si es que se alcanza esa cifra.

Una buena noticia para 2014, y esperamos que haya muchas más, es que la empresa 3M – que ya tiene una fábrica en nuestro país – ha inaugurado en noviembre pasado un centro de investigación en España, en el que trabajarán al menos unos 40 técnicos. Esperamos y deseamos que la empresa del Post-it y del Scotch Brite inicie esta nueva aventura con éxito y con ello el número de patentes españolas vuelva  cuanto antes y al menos a la cifra de 1989, ¡que ya es triste, tener que decir esto a estas alturas del siglo XXI !

Seni Cueto

Ciencia indignada, crowdfounding y patentes

20131219_postcienciaindAyer terminó el ciclo de conferencias organizado por varias asociaciones de estudiantes  y alumnos de la Universidad Complutense de Madrid, bajo el acertado lema de “Semana de la Ciencia Indignada”. Y no es para menos, porque en toda España, desde los proyectos de investigación hasta alumnos que están sufriendo hasta  falta de calefacción en clase, todos han experimentado y están experimentando las consecuencias de los recortes.  Y después de asistir a la última conferencia de este ciclo impartida por el Dr. Bernardo Herradón, no hay más remedio que reproducir una frase ya convertida en latiguillo: “un país no investiga porque es rico, sino que es rico porque investiga” y las patentes también son parte de esa riqueza.

Y estrechamente relacionado con la indignación de la ciencia en España está un fenómeno que parece empezar  a coger auge. Sin duda la crisis ha avivado el ingenio de todos. Y entre otras muchas iniciativas populares se está haciendo hueco esta práctica que en español se llamaría algo como “financiación popular” de un proyecto, en este caso de investigación científica.

Una de las últimas iniciativas que han surgido trata de poner en marcha un proyecto que debe llevar a cabo el Centro de Investigaciones Biológicas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CIB-CSIC).  Está organizada por la FECYT (Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología) y la empresa de transporte de viajeros ALSA S.A., de modo que el despreocupado  viajero que compra de un billete de ALSA por internet está participando con un euro en la investigación contra una de las enfermedades raras como es el síndrome hemolítico urémico atípico.

Es gratificante saber que hay empresas que se involucran en la investigación, no importa en qué área, pero por     otra parte se nos antoja incluso extravagante que la investigación tenga que ser financiada de esta manera,  cuando tendría que ser un asunto de estado. Y es que estamos hablando de algo tan serio, que visto así lo estamos bajando al nivel de “compra cuatro yogures y te regalamos una chocolatina”.

Volviendo a las enfermedades raras, tan raros como ellas parecemos la gente que trabajamos en patentes. Alguno las confunden con las marcas y dicen cosas como que “la marca está patentada”, otros creen que las patentes duran 70 años como los derechos de autor, a algunos con sólida formación científica se les oye afirmar que “siempre han patentado ideas” y muchos otros sólo las han visto en una frase sobre la bolsa de palomitas o grabada sobre una cerradura. Hace poco las patentes han “pasado” por “Saber y ganar” en forma de pregunta, y   eso ha dejado ver lo poco que se sabe en España sobre ellas. Así que aún habrá que estar contento porque en este programa de sobremesa se hizo una pregunta sobre la duración de las patentes, de modo que al menos los fieles  a su programa oyeron la respuesta correcta, porque el concursante no acertó. ¡Vaya, los de las patentes ya no somos tan raros!.

Seni Cueto

Por qué realizar una búsqueda de antecedentes

Cuando vamos a presentar una solicitud de patente es más que recomendable realizar una investigación para saber qué hay divulgado relacionado con la invención que pretendemos proteger. Podemos llevarnos una sorpresa. Trabajando en patentes he encontrado inventores que están seguros de conocer el estado de la técnica y se llevaron un buen susto. Y es que no todo el estado de la técnica está en las estanterías de una tienda…..

Las opciones son múltiples para realizar esta búsqueda, desde hacerla nosotros mismos hasta encargarla a un especialista, y todo dependiendo del tiempo de que dispongamos y del presupuesto.

Incluso si no se tiene apenas conocimiento de la clasificación de patentes o de las herramientas disponibles a través de internet, se puede hacer una investigación que puede ser muy útil. Del mismo modo que buscamos un objeto que nos interesa para ver precios o modelos, podemos escribir en un buscador alguna palabra clave o frase relacionada con la invención, añadiendo la palabra “patente” y seguramente en el primer listado de entradas aparecerá algún documento de interés. Por lo tanto, aunque estemos ante una urgencia porque vamos a firmar una licencia mañana mismo, recomendaría siempre realizar una investigación, incluso –llamémosle – casera.

Insisto, no debemos olvidar que no sólo las patentes son divulgaciones importantes, sino cualquier otro tipo de publicación.

A lo que vamos, si disponemos de una hora, al menos debemos intentarlo de la manera indicada en el párrafo anterior. Pero si disponemos de algunas horas más o, mejor, días, en lugar de empezar a bocajarro buscando el objeto de la invención, podemos empezar localizando bases de datos de uso gratuito en internet. Por ejemplo en un buscador escribir “bases de datos de patentes de acceso libre”, dejando de lado otras publicaciones, y luego ir a cada una de las bases de datos encontradas, o al menos a las más importantes, como la de la Oficina Europea de Patentes.

Este ejercicio en concreto proporciona el siguiente resultado: la primera entrada que aparece en Google con la frase anterior en español, es “wikipolitecnica / Patentes” y no es necesario buscar más. Abriendo este enlace tenemos a mano un mundo de documentos en el que podemos ya “entretenernos” durante horas, o días. Este enlace nos lleva:

– a la base de datos de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), actualizada diariamente o semanalmente, según la procedencia de los datos, y con información de solicitudes de patente internacionales además de datos de más de 36 territorios pasando por Guatemala, Bahrein, Federación Rusa o Sudáfrica,

– a las patentes estadounidenses a través de la Oficina de Patentes del país (USPTO);

– a Esp@cenet, que es la base de datos de la Oficina Europea de Patentes y que contiene datos de más de 90 territorios,

– a Invenes, que es la base de datos de la Oficina Española de Patentes (OEPM),

además de a otras como “google patent search” también sobre patentes estadounidenses. Y éstas sin contar “Derwent” que es de suscripción, o bases de datos específicas de tecnologías concretas. Otra búsqueda nos llevará por ejemplo a Freepatentsonline que también tiene información de publicaciones distintas de patentes. Pero lo dejaremos en este punto de las bases más accesibles para todos.

Por lo tanto, no hay excusa para eludir una investigación de antecedentes antes de solicitar una patente.

Si disponemos de tiempo suficiente, y nos lo podemos permitir, lo más cómodo es encargar la búsqueda a la propia Oficina de Patentes porque nos la enviarán con una opinión de un experto, como es un examinador de la OEPM. En España se puede encargar una búsqueda por un precio muy razonable, que es de 440 €, y el resultado se obtiene en unas cuatro semanas. La Oficina Española dispone de poderosas herramientas de investigación y el resultado de la misma será muy útil no sólo para redactar nuestra patente próxima, sino para dirigir nuestra línea de investigación, o de I+D, futura. Si somos capaces de redactar unas reivindicaciones para enfocar la búsqueda del modo más eficaz y que los resultados sean realmente significativos, el resultado será aún mejor. Por eso también la intervención de un especialista es recomendable.

Además de esta alternativa para una investigación concreta, la OEPM también ofrece el acceso gratuito a boletines periódicos de vigilancia tecnológica en algunas áreas de gran interés actualmente, como las fuentes de energía, o la tecnología del agua, y estos boletines contienen listados de documentos de publicación reciente. No hay que desdeñar la página web de la OEPM aunque en algunos aspectos la información no esté muy actualizada, pero esto es para otro día.

Por supuesto hay otras entidades a las que se puede solicitar una investigación y los resultados se pueden tener en un tiempo más corto que a través de la OEPM, por ejemplo la Oficina de Patentes Austriaca, o Thompson Reuters que dispone de una cantidad ingente de documentos no sólo de patentes, sino también de publicaciones científicas. Obviamente son mucho más caras, pero debemos saber que existen, y que pueden proporcionar información en el plazo de días sobre cualquier tema.

Y ¿por qué la opción elegida va a depender del tiempo y presupuesto? obviamente, ambos aspectos van a ser difíciles de separar especialmente si los plazos apremian. Si como ocurre muchas veces en las empresas, y sería mejor que no ocurriera, el proyecto está suficientemente maduro para solicitar una patente, e incluso se está a punto de firmar una licencia, puede ser más interesante depositar la solicitud de patente y esperar resultados de los examinadores. Ello no excluye que incluso con la solicitud ya depositada para ganar tiempo, se pueda realizar la búsqueda. Entonces nos plantearemos cual es la mejor opción y las opciones son también múltiples. Vamos de la más barata a la más cara:

– podemos solicitar una patente española por vía normal, o sea, sin tramitación acelerada. A través de esta opción conseguiremos una fecha de presentación que nos dará tranquilidad, pero no vamos a disponer de un informe de búsqueda hasta al menos año y medio después (la OEPM está trabajando en la posibilidad de acortar este plazo). También es cierto que por el precio de apenas 74 € que cuesta la tasa de presentación, no se puede pedir más. Esta opción es la más barata sobre todo si la patente la redactamos y la presentamos nosotros mismos, y nos permite realizar la búsqueda a posteriori con calma, y decidir sobre si merece la pena mantener la solicitud o no. Es decir, si la búsqueda arroja resultados negativos, habremos gastado el tiempo de redactar la solicitud, pero al menos en dinero, nuestra inversión no iría más allá de los 74 € mencionados. Otra cosa es ¡cómo le explicamos esto a nuestro hipotético licenciatario!;

– la segunda opción es solicitar una patente española y pedir procedimiento acelerado (tasa adicional de ~ 47 €), lo que significa que en unos 9 meses o antes, tendremos el informe de búsqueda de la Oficina de Patentes. Esta opción implica pagar el informe de búsqueda (~ 678 €) en el momento de la presentación y significa también que la solicitud se va a publicar mucho antes que por la vía de tramitación normal, que tardaría 18 meses en publicarse. Debemos plantearnos si esa publicación temprana puede no ser deseada, por muchas razones;

– la tercera opción (bastante) más cara que las anteriores es solicitar directamente una patente europea ante la Oficina Española de Patentes (tasas mínimas aproximadas: 1.840 €).  Esto permite tener un informe de búsqueda de la Oficina Europea en 6 meses, es decir, cómo en el caso de la primera opción señalada, pero sin la desventaja de la publicación temprana.

Conclusión final: a la hora de patentar nuestra invención, ¿por dónde empezar?,

– si tenemos tiempo y dinero: por una búsqueda de antecedentes acompañada de vigililancia tecnológica periódica, y en función de nuestro presupuesto contar con la ayuda de especialistas, pero

– si tenemos poco tiempo, aunque sí dinero: solicitar una búsqueda urgente a un organismo oficial o privado, directamente, o a través de un especialista,

– y si no tenemos tiempo ni dinero para hacer búsquedas: depositar la solicitud por la vía más barata que se pueda, y esperar. O mejor, hacer con los medios que tengamos la búsqueda, incluso después de solicitar la patente para salir de dudas cuanto antes.

Cualquier alternativa nos enseñará pautas para el futuro. ¡ Buena suerte!.

 Seni Cueto

¡El trabajo de agente de patentes no es pan comido!

He estado viendo el estudio realizado por la Oficina Europea de Patentes  (OEP) y la Oficina para la Armonización del Mercado Interno (OAMI)  sobre las llamadas “industrias con intensiva actividad en propiedad intelectual – PI -” (“IPR-Intensive Industries”) (Intellectual property rights intensive industries: contribution to economic performance   and  employment  in  the  European Union; www.epo.org/news-issues/news/2013). Éstas son definidas como empresas que hacen un uso por encima de la media de los derechos de propiedad intelectual, por empleado, ya   se trate de patentes, marcas indicaciones de origen geográfico etc.  Puesto que la mayoría de las empresas están relacionadas en alguna medida con derechos de propiedad intelectual, el estudio – cómo  se dice  expresamente – aún  subestima la  contribución  real  de   los  derechos de propiedad intelectual a la economía europea. Una explicacion detallada de cómo se han obtenido y analizado los datos se puede encontrar en el enlace indicado.

El objeto del estudio (septiembre 2013) ha sido evaluar en qué medida esta industria contribuye a la economía    y   al empleo en la Unión Europea – UE -. Y las grandes cifras son las siguientes: 56 millones de los 218 millones    de personas que trabajan en la UE están empleadas en estas “industrias con intensiva actividad en PI”.  Esto representa el 26% del empleo total. Si consideramos el número de personas trabajando de manera indirecta en puestos generados por estas industrias con actividad intensiva en PI  el porcentaje se eleva a aproximadamente 76 millones de personas. ¡No está nada mal!. Y el estudio también concluye que el 38.6 % del producto interior bruto  – PIB – de la UE procede de “industrias con intensiva actividad en PI”. Si hablamos específicamente de patentes, el número representa el 10% del empleo en la UE.

Breve apunte sobre España: las “industrias con intensiva actividad en PI” generan aproximadamente el 10% del empleo, y este resultado se obtuvo teniendo en cuenta que estamos entre los cinco primeros países en Europa en marcas y diseños, pero sólo en el undécimo puesto en patentes. Podemos sacar nuestras propias conclusiones.

Parece también, de acuerdo con el estudio realizado por los dos organismos citados, que las personas que trabajan en las “industrias con intensiva actividad en PI” reciben mayores ingresos que en el resto de sectores económicos.  Más concretamente, y cito de modo literal: “La retribución semanal media en las “industrias con intensiva actividad en PI” es de  715 €, comparado con los 507 € en otras industrias distintas – una diferencia del 41%. Esta “retribución extra” es del 31% en industrias con actividad intensiva en diseños, 42% en industrias con actividad intensiva en marcas, 46% en industrias con actividad intensiva en indicaciones geográficas, 64% en industrias con actividad intensiva en patentes, y 69% en industrias con actividad intensiva en copyright (página 9 del documento).

Nosotros, agentes de patentes, podemos celebrar estos números como parte de estas “industrias con actividad intensiva en PI”. ¡Pero nada es gratis!. Si ya han tenido tiempo de echar un vistazo al último número del Boletín Oficial de la OEP (Octubre 2013), habrán podido leer, por ejemplo, algunas preguntas dirigidas a la Alta Cámara de Recursos en relación con el caso  G1/13: ¿qué sucede cuando una empresa presenta una oposición y antes de que la Oficina Europea emita una decisión de mantener la patente con enmiendas, la empresa desaparece – se disuelve -, pero más tarde se restablece y reincorpora al registro mercantil por efecto de una ley nacional?. ¿Debería la Oficina Europea aceptar la continuación de la oposición por la empresa nuevamente restablecida?, ¿qué pasa, si incluso después se presenta un recurso en nombre de esa misma empresa, en contra del mantenimiento de la patente, y el restablecimiento efectivo de la empresa tuvo lugar después de la presentación del recurso?.

En ciertas circunstancias en las que incluso la Oficina Europa de Patentes no tiene una respuesta clara aún, ¿qué se debe esperar de un agente que asesora a su cliente?.

Y mientras esperamos la respuesta a decenas de preguntas similares a las reproducidas en el párrafo anterior,  y a otras tantas distintas, debemos también explicar a nuestros clientes por qué no podemos garantizarles que sus patentes  van a ser concedidas, o por qué no podemos acelerar más el proceso de concesión, o por qué necesitamos diez horas adicionales para completar un estudio de documentos nuevos aportados a un caso. No se podrá decir que este trabajo es pan comido, más bien ¡trabajo duro!.

Seni Cueto