¿Qué es exactamente lo que quiero buscar?

LUPA CON HUELLALas búsquedas de documentos también cumplen el precepto que dice “¡nadie es perfecto!“, enunciado por el novio de Jack Lemmon en la película “Con faldas y a lo loco”. Precisamente por eso, y porque cuestan dinero y tiempo, merecen la máxima atención y debemos llevarlas a cabo de la mejor manera.

Ya hemos escrito anteriormente sobre la importancia de las búsquedas de antecedentes previas a la solicitud de una patente. Pero hay mucho más. Uno de los siguientes capítulos de vital importancia es saber exactamente:

- qué es lo que queremos buscar  y

- qué información esperamos de esa búsqueda.

Parece una obviedad, un insulto a la inteligencia insinuar que no se sabe lo que se quiere buscar, pero no  lo es.

Aunque las búsquedas para conocer el estado de la técnica de una invención que se pretende proteger parecen las más frecuentes, hay otras, y ésta es la diferencia entre ellas:

- queremos saber si una invención  – presumiblemente nueva – se podrá patentar, es decir, la búsqueda más común: debemos buscar tanto patentes como literatura científica / técnica, de todo tipo, o sea, artículos científicos, catálogos, tesis, conferencias, resúmenes de congresos, tiendas, etc. Lo esencial es ser conscientes de que la búsqueda debe ser completamente general en cuanto a tipo de documentos o idiomas, que no importa el estado legal de una patente anterior, que el único límite temporal es  el mismo día de la búsqueda. Esto es lo que se llama una “novelty search”.

- queremos saber si una invención ya protegida por una patente en vigor, o solicitud de patente depositada y en trámite, es nueva: debemos buscar con la misma amplitud que en el caso anterior, con la diferencia de que la fecha hasta la cual buscaremos retrospectivamente será la fecha de prioridad de dicha patente, o solicitud de patente (“derecho de prioridad” está definido en la sección “patentes” de esta página web). Si no tuviese prioridad, entonces el límite temporal será la fecha de solicitud. Un aspecto esencial en este caso es recordar que algunos territorios – como Estados Unidos – disponen de un periodo de gracia para las divulgaciones del propio solicitante, y por tanto cualquier documento que encontremos cuya divulgación haya ocurrido durante ese periodo, no va a afectar a esa patente o solicitud de patente objeto de nuestra investigación. Esto es lo que se llama una “validity search”.

- queremos saber si podemos fabricar, vender, usar libremente un producto, es decir, si infringiremos algún derecho de otros: debemos buscar patentes, o modelos de utilidad, o incluso diseños, pero no es necesario buscar ningún otro tipo de documento como literatura científica. Además, es esencial tener en cuenta que sólo es necesario buscar documentos en el territorio en el cual pretendemos llevar a cabo nuestra actividad. Es decir, dado el carácter estrictamente territorial de los títulos de propiedad industrial, una patente de un competidor, en Francia por ejemplo, no impedirá que realicemos nuestra actividad en Alemania. El segundo punto esencial de nuestra búsqueda es que los documentos encontrados en ella, deben corresponder a registros de propiedad industrial que estén en vigor. En otras  palabras: una patente que divulgue exactamente el mismo producto que el que queremos poner en el mercado, no será un impedimento para ello si dicha patente ha caducado por falta de pago de anualidades. No olvidemos nunca que la búsqueda no será útil si no investigamos la situación legal de los documentos encontrados, a diferencia de los casos anteriores, en los que esto no es relevante. Esto es lo que se llama en la jerga “freedom to operate (FTO)”, o “clearance search”.

- queremos hacernos una idea de las novedades sobre una tecnología concreta: en este caso la búsqueda será como en el primero mostrado anteriormente, pero limitándonos a lo más reciente, que puede ser según nuestros intereses, los últimos cinco años, el último año, o mes. Con ello reducimos el número de documentos que vamos a recuperar. También parece razonable en este caso hacer una búsqueda no sólo por palabras clave que nos lleven al producto que nos interesa, sino también por titulares, es decir, ir directamente a averiguar qué están haciendo nuestros competidores, que son los que más saben del asunto, aparte de nosotros, claro. Esto es lo que se llama “vigilancia tecnológica”, cuando se hace de manera regular, y se puede delegar en un profesional, o incluso se puede pedir a la propia Oficina Española de Patentes y Marcas (u otros organismos, de lo que hablaremos próximamente). Estas búsquedas se llaman en inglés “state-of-the-art searches”.

La Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) ofrece en su página web información valiosa sobre búsquedas, tipos de búsquedas, cómo realizarlas personalmente, cómo solicitarlas a dicho organismo, fuentes que utiliza para llevar a cabo las búsquedas (EPODOC; INVENES; WPI), recomendaciones y precios. Las búsquedas que se pueden encargar a la OEPM corresponderían aproximadamente a los tipos mencionados en este artículo y son llamadas: informes tecnológicos de patentes (serían el primer y segundo caso en este artículo), vigilancia tecnológica (cuarto caso mencionado aquí) y búsquedas retrospectivas  – de patentes nacionales / internacionales – (que podría corresponder al tercer caso, pero en la que no hay limitación a un territorio concreto).

En el próximo artículo hablaremos de la oferta de bases de datos documentales. Por ahora sólo diremos que por ejemplo en la página web de FPO http://community.freepatentsonline.com/wiki/patent-search-types-and-methodologies, viene una magnífica y ordenada información sobre los tipos de búsquedas. Ya decíamos al principio de este artículo que saber lo que se quiere buscar no es asunto baladí.

                        Seni Cueto

La industria española y las patentes

Volviendo a la Mesa Redonda del pasado jueves, cuya presentación se puede ver en el enlace al final de este post, en ella se recogen unas pinceladas sobre los problemas de la industria química española, o algunas cifras que muestran la situación de las patentes en España con datos de 2012 y 2013 extraídos de la página web de la Oficina Española de Patentes (OEPM) y de la Oficina Europea de Patentes (EPO). Finalmente, algunos conceptos sobre las patentes como definiciones, procedimiento, requisitos etc. Hay un dato que merece aclaración, y es que el número de solicitudes europeas presentadas en España en 2012 según datos de la EPO es de 2.517, literalmente aparece en la página web de la OEPM el texto siguiente:

La Oficina Europea de Patentes (OEP) ha publicado los datos correspondientes al año 2012. Durante este año se recibieron un total de 258.000 solicitudes de patente y se concedieron un total de 65.700, lo que supone un incremento respecto al año anterior del 5.7% en solicitudes y un 5.8% en concesiones.

Dentro del ranking “Top 50” de países por número de solicitudes de patente europea, España se sitúa en el puesto 14º con 2.517 solicitudes y un incremento del 2.3%  respecto al año anterior

y como es obvio se puede ver este dato en la página web de la EPO (aunque hoy no aparece, simplemente indican que las estadísticas completas aparecerán el 6 de marzo de 2014). Esta cifra de 2.517 serán solicitudes presentadas en España por cualquiera, puesto que no se exige requisito de nacionalidad a ningún estado miembro del Convenio Europeo para presentar una solicitud europea en España o en otro país.

No debe confundirse ese dato con el de las estadísticas de la OEPM (Estadísticas de Propiedad Industrial, TOMO I,  2012), donde se dice que fueron 1.548 solicitudes europeas en 2012 de origen español. La expresión “de origen español” creo que debe entenderse “con solicitante español” (puede ser solicitud europea directa o con prioridad española).

Profundizando más en el asunto, a pesar de lo exhaustivas que son las tablas de datos del TOMO I de estadísticas mencionado, aún algunos datos no están muy claros: por ejemplo, en la tabla de solicitudes europeas presentadas en 2012 por comunidad autónoma el dato es de 612 en total, lo que puede añadir más confusión. Ésta es la tabla:

grafico solic ep segun oepm 2012

Una conclusión podemos extraer sin duda: ¡cuánto más baja es la cifra, peor!

La copia de la presentación se puede descargar aquí.

La industria química en la actualidad

Cartel_Mesa redonda_Industria Quimica_UAM_060214

En las líneas que siguen me refiero a la industria química española:

Entre las mayores empresas químicas de España se encuentran Repsol S.A., Compañía Española de Petróleos (Cepsa), Ercross S.A., Bayer España, Pfizer España, Air Liquide España y algunas otras. Ninguna de ellas figura entre los 50 mayores solicitantes de patentes españolas del año 2012 (¡y me temo que tampoco en 2013!). A pesar de la crisis y la situación de las universidades españolas, éstas (y exceptuando el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)) siguen siendo las entidades que más solicitudes de patente presentan en España. Cierto es que las universidades – al menos las públicas – no pagan tasas oficiales en nuestro propio país, pero la mayor parte de estas solicitudes se quedará en solicitud / patente española, o como mucho PCT si no encuentran una empresa interesada, puesto que las universidades no poseen recursos para la protección en el extranjero. Muchas de las más de 3000 empresas de química en España no se beneficiarán de esa oferta tecnológica que se publica en las bases de datos de patentes, otras muchas no son conscientes de que pueden dar a conocer (y ofertar) sus desarrollos a través de sus propias solicitudes de patente, y a otras les ocurrirán las dos cosas.

Ante esta situación Saint-Éxupéry diría más bien: Loving is just looking at each other, not looking in the same direction!.