¡El trabajo de agente de patentes no es pan comido!

He estado viendo el estudio realizado por la Oficina Europea de Patentes  (OEP) y la Oficina para la Armonización del Mercado Interno (OAMI)  sobre las llamadas “industrias con intensiva actividad en propiedad intelectual – PI -” (“IPR-Intensive Industries”) (Intellectual property rights intensive industries: contribution to economic performance   and  employment  in  the  European Union; www.epo.org/news-issues/news/2013). Éstas son definidas como empresas que hacen un uso por encima de la media de los derechos de propiedad intelectual, por empleado, ya   se trate de patentes, marcas indicaciones de origen geográfico etc.  Puesto que la mayoría de las empresas están relacionadas en alguna medida con derechos de propiedad intelectual, el estudio – cómo  se dice  expresamente – aún  subestima la  contribución  real  de   los  derechos de propiedad intelectual a la economía europea. Una explicacion detallada de cómo se han obtenido y analizado los datos se puede encontrar en el enlace indicado.

El objeto del estudio (septiembre 2013) ha sido evaluar en qué medida esta industria contribuye a la economía    y   al empleo en la Unión Europea – UE -. Y las grandes cifras son las siguientes: 56 millones de los 218 millones    de personas que trabajan en la UE están empleadas en estas “industrias con intensiva actividad en PI”.  Esto representa el 26% del empleo total. Si consideramos el número de personas trabajando de manera indirecta en puestos generados por estas industrias con actividad intensiva en PI  el porcentaje se eleva a aproximadamente 76 millones de personas. ¡No está nada mal!. Y el estudio también concluye que el 38.6 % del producto interior bruto  – PIB – de la UE procede de “industrias con intensiva actividad en PI”. Si hablamos específicamente de patentes, el número representa el 10% del empleo en la UE.

Breve apunte sobre España: las “industrias con intensiva actividad en PI” generan aproximadamente el 10% del empleo, y este resultado se obtuvo teniendo en cuenta que estamos entre los cinco primeros países en Europa en marcas y diseños, pero sólo en el undécimo puesto en patentes. Podemos sacar nuestras propias conclusiones.

Parece también, de acuerdo con el estudio realizado por los dos organismos citados, que las personas que trabajan en las “industrias con intensiva actividad en PI” reciben mayores ingresos que en el resto de sectores económicos.  Más concretamente, y cito de modo literal: “La retribución semanal media en las “industrias con intensiva actividad en PI” es de  715 €, comparado con los 507 € en otras industrias distintas – una diferencia del 41%. Esta “retribución extra” es del 31% en industrias con actividad intensiva en diseños, 42% en industrias con actividad intensiva en marcas, 46% en industrias con actividad intensiva en indicaciones geográficas, 64% en industrias con actividad intensiva en patentes, y 69% en industrias con actividad intensiva en copyright (página 9 del documento).

Nosotros, agentes de patentes, podemos celebrar estos números como parte de estas “industrias con actividad intensiva en PI”. ¡Pero nada es gratis!. Si ya han tenido tiempo de echar un vistazo al último número del Boletín Oficial de la OEP (Octubre 2013), habrán podido leer, por ejemplo, algunas preguntas dirigidas a la Alta Cámara de Recursos en relación con el caso  G1/13: ¿qué sucede cuando una empresa presenta una oposición y antes de que la Oficina Europea emita una decisión de mantener la patente con enmiendas, la empresa desaparece – se disuelve -, pero más tarde se restablece y reincorpora al registro mercantil por efecto de una ley nacional?. ¿Debería la Oficina Europea aceptar la continuación de la oposición por la empresa nuevamente restablecida?, ¿qué pasa, si incluso después se presenta un recurso en nombre de esa misma empresa, en contra del mantenimiento de la patente, y el restablecimiento efectivo de la empresa tuvo lugar después de la presentación del recurso?.

En ciertas circunstancias en las que incluso la Oficina Europa de Patentes no tiene una respuesta clara aún, ¿qué se debe esperar de un agente que asesora a su cliente?.

Y mientras esperamos la respuesta a decenas de preguntas similares a las reproducidas en el párrafo anterior,  y a otras tantas distintas, debemos también explicar a nuestros clientes por qué no podemos garantizarles que sus patentes  van a ser concedidas, o por qué no podemos acelerar más el proceso de concesión, o por qué necesitamos diez horas adicionales para completar un estudio de documentos nuevos aportados a un caso. No se podrá decir que este trabajo es pan comido, más bien ¡trabajo duro!.

Seni Cueto

Ventajas de vivir en Madrid – “La semana de la ciencia” -

 

foto la semana de la ciencia

 

El pasado jueves tuve el placer de asistir a un acto de los programados en “La semana de la ciencia” que afortunadamente dura dos, así que aún estamos a tiempo de aprender y disfrutar de algún otro.

Pues, como digo, asistí a una presentación /espectáculo en la Facultad de Química de la Universidad Complutense, aquí, en Madrid. Con sorpresa comprobé que el Aula Magna estaba hasta los topes de gente de toda edad, tal que incluso pensé si no sería en otro sitio.

La verdad es que mereció la pena enormemente, porque hay que decir que si desde el punto de vista científico no fue demasiado profundo el discurso (cómo tampoco podía ser), desde la perspectiva de charla atractiva y espectacular, no pudo estar mejor. Nos divertimos todos presenciando la explosión en llamas de globos llenos de hidrógeno que Dani (“La Ciència del Dani” en http://lacienciadeldani.wordpress.com/) iba tranquilamente explotando por toda el aula. Nos detuvimos a reflexionar sobre la importancia de la primera reacción química intencionada que ha realizado el hombre, que no es otra que el fuego. También recordamos – eso sí, en periodos suficientemente amplios para que nadie se cansara – la historia de la química pasando rápidamente de Aristóteles a los alquimistas y recordamos, por ejemplo, el escenario histórico del descubrimiento del oxígeno, o el nacimiento de la Tabla Periódica. Aunque la estrella de la tarde era Antoine de Lavoisier, Robert Boyle y su obra “El químico escéptico” tuvieron también su momento de gloria. Dani no sólo estableció un hilo cronológico a la presentación, sino que también examinó al público sobre la definición de reacción química, todo con experimentos “in situ” incluyendo voluntarios que se esforzaban en ser elegidos para participar. El ritmo fue bastante ágil para hacerlo entretenido y en fin, con suficiente detalle para que “quedase algo en nuestras cabezas” y ¡quién sabe! si alguna mente inquieta está buscando hoy el libro de R. Boyle.

Uno se pregunta si la ciencia puede estar al alcance de todos, si a estos eventos siempre van  los mismos, que son precisamente los que menos necesitarían ir, si una presentación con música y cierto aire de obra teatral como la del viernes pasado es útil o será recordada sólo como un espectáculo.

Sea como sea, con que haya un dos por ciento, como dice el anuncio de un banco, que (dejen la nómina donde está) sean atrapados por la química, o por la ciencia en cualquiera de sus disciplinas, además de acercar la ciencia al público en general, estos eventos habrán cumplido su misión.

Les aseguro que de patentes no se dijo absolutamente nada en este acto, pero como todo, por algo se empieza. ¡Empecemos por la ciencia!.

Esta semana aún están a tiempo de asistir, por ejemplo:

- a una actividad titulada “Enzimas  microbianas  para tratar de  mejorar  la  producción de papel reciclado”, el jueves 14 de noviembre, a las 10 de la mañana, o a las 12, (con reserva) en el Centro de Investigaciones Biológicas;

-  si no pueden moverse por la mañana, a las dos de la tarde habrá un taller sobre “moscas, peces y otros seres; buscando el origen de enfermedades congénitas en el hombre”, (con reserva previa) en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa -CBM – (CSIC-UAM);

- si se toman un fin de semana largo, pueden pasar el jueves 14 de noviembre visitando el Centro de Automática y Robótica (CSIC-UPM), a las 9 de la mañana en Arganda del Rey (con reserva previa) y el viernes visitar el Instituto de Ciencias Agrarias a las 9 en Serrano 115, o el Instituto de Cerámica y Vidrio en la calle de Kelsen 5, Madrid, a las 10 de la mañana;

- si  no  se han cansado de ciencia, el sábado día 16 y el domingo 17, aún  habrá algún científico incombustible esperándoles en el Real Jardín Botánico de Madrid, a las 11 de la mañana. Algunas plantas florecen en noviembre, como el clavel del poeta (Dianthus barbatus) o el lirio cárdeno (Iris germánica). Pueden consultar en http://www.semanadelaciencia.es/.

¡Qué se diviertan!

Seni Cueto

Las patentes en “El nanoscopio”

Las patentes fueron uno de los temas abordados en el último programa de “El nanoscopio” dirigido y presentado por Luis Moreno,  que pone más entusiasmo que nadie en todo lo que  tiene  que  ver  con  la  química  y   gran  divulgador.  Y aunque “le pillan un poco lejos” ha tenido la amabilidad de invitarme para charlar de aspectos generales de las patentes como medio de protección de invenciones y de progreso. 

Hemos hablado de la importancia de las patentes en general, de la situación de las patentes en España, de las patentes relacionadas con la química, de alguno de los requisitos que deben cumplir y de  nuestro  trabajo  como  apoyo  a  los desarrollos  tecnológicos  de las empresas, o a la  investigación en el ámbito académico o empresarial. Todo  lo  que puede dar  de  sí  un  cuarto de hora hablando de  patentes  se puede escuchar  en  el  programa  número 13 de “El nanoscopio ” en  nanoscopio.radio3w.com.

 

                 Seni Cueto

 

 

¡”Innovación 13″! Píldoras sobre el “IV Foro para la competitividad empresarial”

Tal como reza el título, esto son píldoras informativas sobre el encuentro del pasado martes en el Hotel Auditorium de Madrid (“Innovación 13, IV Foro para la competitividad empresarial”), organizado por Global Meeting, promovido por el Ministerio de Competitividad e Innovación, con la participación de la Oficina Española de Patentes y Marcas, y empresas como ADIF, Repsol, Telefónica, Gamesa o Iberdrola.

Aunque todo esto se puede leer en las presentaciones que según han dicho, estarán accesibles a través de internet, quiero destacar alguna información que escuché en las sesiones a las que acudí.

Nos han recordado datos como los que siguen:

- en España se dedicó en 2011 el 1,33% del PIB a investigación, el 1,39% en 2012, mientras que se dedica el 1,91% en otros países de la Unión Europea;

- en España hay apenas 1000 empresas de más de 250 empleados que realizan I+D, de ellas solo 584 tienen un departamento de I +D;

- las empresas Telefónica y BBVA hacen el 20% de toda la actividad de I + D que se desarrolla en España;

- Alemania lleva a cabo 299 proyectos de transferencia tecnológica por cada 100.000 habitantes, mientras que España por ese mismo número de habitants sólo lleva a cabo 34,

- aunque las cosas han mejorado en la política de patentes del Consejo Superior de Investigaciones Científicas  (CSIC), esta institución que es el mayor organismo público de investigación en España, aún tiene solamente 30 personas dedicadas a comercialización de proyectos;

- el número de patentes españolas representa el 1% en la Unión Europea, mientras que el peso de la economía española en la UE representa el 8%.

Después de estas píldoras que deben servir para “ponernos las pilas” en innovación e investigación tanto en empresas como en centros de investigación y universidades, vamos con otras más alentadoras:

Ha sido reconfortante en medio del pesimismo nacional reinante oir datos positivos  de alguna empresa española que empezó a funcionar hace pocos años en pocos metros cuadrados, pero con  mucho entusiasmo por parte de sus fundadores. Estoy hablando de Biópolis S.L., una spin-off del CSIC con sede en  Valencia  dedicada  a la tecnología agroalimentaria, en la que España es líder, y fundada por el Dr. Daniel Ramón. También es destacable la posición en el mercado de Oncovisión, vendiendo alta tecnología para diagnóstico de tumores en 31 países y nacida sobre la base de la investigación desarrollada por el Dr. José María Benlloch a quien tengo el placer de conocer personalmente y con el que he colaborado en la tramitación de alguna de las patentes que protegieron los inicios de la tecnología que con tanto éxito están poniendo al servicio de todos.

También me ha gustado enterarme de que el CSIC ayuda a la creación de una media de cinco a seis empresas cada año, que nacen gracias a los resultados de los investigadores.

Y para que el dinero para investigación / innovación, tanto a nivel de estado como europeo, caiga en buenas manos, es importante saber que para acceder a financiación del programa europeo “Horizonte 2020” no bastará con poner un esbozo de proyecto en un folio, sino que habrá que demostrar que se tiene un proyecto serio, con interés para el mayor número posible de personas, y que no se estarán duplicando esfuerzos y dinero. Es más, podría una entidad o incluso una región europea no recibir los fondos previstos hasta que no cumpla determinadas condiciones relacionadas con la calidad de los proyectos que exponga y que serán analizados a nivel de administración europea. Ha sido necesaria esta “amenaza” de la Unión Europea después de haber visto que hasta ahora un porcentaje de fondos no fue correctamente usado. En otras palabras: que la investigación tanto pública como privada debe estar sometida a un control de calidad desde el comienzo de cualquier iniciativa. Esto conllevará un ahorro grande en investigación / innovación, una mejora de la calidad las publicaciones científicas en general, y entre ellas de las patentes, además de mejora de prestigio y más oportunidades de progreso.

Y no debemos olvidarnos de la protección adecuada de cualquier desarrollo tecnológico tanto al nivel de investigación básica como próxima a la aplicación práctica, porque sin duda ayuda a mover el engranaje del progreso; podemos preguntárselo hasta al chef Mario Sandoval que ha obtenido una licencia del CSIC sobre una patente que se refiere al hidrolizado de clara de huevo……¡hasta a la alta cocina llegan las patentes!.

 Seni Cueto